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Photo by Shin Yamazawa

José Luis (Pepe para su familia y amigos) nació y creció en Hellín (Albacete), donde termina la Mancha y hace frontera con Murcia, Granada y Jaén. Hellín era un lugar donde, en los años 50, se escuchaba en la radio mucho flamenco y muchas coplas. También se escuchaba en la casa familiar. Allí una vecina, Encarna “La andaluza”, solía cantarle al pequeño Pepe mientras le cuidaba. Cuando ésta estaba a punto de marcharse a Barcelona quiso hacerle al chiquillo un regalo de despedida, un ritual algo inusual que otorgaba a Pepe un don increíble: una voz para cantar.

Pepe terminó el bachillerato en EEUU como becario de AFS y regresó a España. Fue entonces cuando comenzó a escuchar apasionadamente flamenco y empezó a comprar discos de Lole y Manuel y de Camarón. A medida que crecía su pasión por aprender crecía su colección de discos con grabaciones de Morente, La Perla, Fosforito, El Cabrero o Meneses entre muchos otros, aunque sus favoritos eran y siguen siendo Manuel Torre y Tomás Pavón.

La afición de Pepe como “oyente” de flamenco le motivó a explorar en profundidad sus sonidos y estilos. Poco después empezó un nuevo viaje: combinar el flamenco con su otra pasión, el diseño gráfico. Al principio, utilizaba el diseño como método para aprender y como herramienta para ayudarle a distinguir un estilo de otro intentando dibujar los sentimientos que percibía en las grabaciones musicales. Así es como empezó el proyecto personal de los Palos del Flamenco.